Se consolida el poder de las blogueras de moda

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«La capacidad digital de los blogs, está desbancando las revistas especializadas y superando la audiencia respecto a otros medios»

Núria Bigas

 

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Las colaboraciones con las firmas de moda ponen en entredicho la independencia de las blogueras de moda (fashion bloggers). Las blogueras de moda fotografían, tuitean y colaboran con marcas a cambio de dinero, regalos o repercusión social. Estas son sus motivaciones principales y en este orden. «Las blogueras, it girls o instagrameras se han convertido en una herramienta de comunicaciónque ayuda a construir y modificar la imagen de marca, tienen una gran capacidad de generar branding personalmente y para otras marcas», afirma Gemma Segura Virella, consultora de los Estudios de Marketing de la UOC.

Según algunas fuentes, it girls o celebridades como Paula Echevarría, con 649.000 seguidores en Instagram, reciben por su blog en Elle 2.000 euros al mes y de 12.000 a 25.000 euros por asistir a una sesión fotográfica. Paula Echevarría no es la única; Rita Ora cobra 1.200 euros por una mención con foto del producto en Instagram o 3.000 euros para hacer de disc-jockey en una fiesta.
Los blogs, un nuevo «minimedio» de comunicación

Asistimos a una verdadera revolución de los canales y de los formatos, a medio camino entre la comunicación y el marketing, afirma Elisenda Estanyol, profesora de los Estudios de Comunicación de la UOC. La experta considera que «los blogs y las redes sociales están provocando una auténtica transformación del ecosistema comunicativo en el mundo de la moda», que «son casi “minimedios“, más bidireccionales, con un diálogo más sincero entre público y marcas, más influyentes y líderes de opinión a la hora de marcar tendencias de estilo». Por su parte, Segura afirma que «la capacidad digital de los blogs está desbancando las revistas especializadas y superando la audiencia respecto a otros medios».

Las redes sociales aumentan «el exhibicionismo interactivo»

Para los blogueros, las redes sociales se han revelado el instrumento perfecto para ganar seguidores y reafirmarlos; «han pasado por un proceso lógico de maduración», afirma Gemma Segura. El movimiento bloguero se inició en 2008; después llegaron los «egoblogs», hacia el año 2009-2010, «aquellos que se centran en la figura del propio autor del blog, como persona anónima o celebridad», aclara Estanyol. Actualmente, para Segura, las redes sociales como Facebook, Instagram, Pinterest y los blogs «aumentan la posibilidad de un exhibicionismo interactivo» para las blogueras «y permiten comunicarse de forma más directa, sincera y humana con sus públicos», al mismo tiempo que «posibilitan que personas anónimas puedan convertirse en referentes de estilo», afirma Estanyol.

El poder de los blogueros, su influencia

De hecho, según un estudio, un 73% de los fans ha comprado un producto basado en una recomendación de un bloguero o influidor y un 30% del público, en una escala del 1 al 10, le da un 8 con relación al valor del contenido que ofrece. Este eco social lo alimentan y lo aprovechan las marcas de ropa: «A los consumidores les gustan los blogs porque sus contenidos influyen en su decisión de compra, la audiencia se siente identificada con las blogueras», afirma Gemma Segura. «Los blogueros de moda son muy interesantes para las marcas; que una firma dé a conocer su marca por medio de una prescriptora es más creíble y más auténtico», afirma esta experta en marketing.

El negocio de vender comunicando

Esta relación permite a las marcas de ropa obtener más visibilidad, credibilidad y mejor posicionamiento web gracias a esta sinergia. Y no solo esto; «este vínculo permite comunicar un determinado estilo de vida asociado con la marca, unos valores, ayuda a establecer una comunicación más fluida, empática, emocional y cercana con los consumidores» mediante «colaboraciones, viajes o actos especiales para que los blogueros expliquen su experiencia», dice Segura, a una audiencia joven (el 39% tiene entre dieciocho y treinta y un años). El 65% son mujeres y el 35% hombres, y un 59% de los fans de estos influidores leen su blog diariamente.

Segura afirma que «para que estas colaboraciones pasen a conformarse como inversiones rentables para la marca hace falta una estrategia de marketing continua y diseñada; no basta con una o muchas acciones puntuales o inconexas». Añade que «hay que tener en cuenta la tasa de cada bloguero y hacer seguimiento para valorar el retorno de la inversión».

Las motivaciones: dinero y regalos

En la otra cara de la moneda, los blogueros, influidores o instagrameros buscan dinero y regalos de esta relación. Según el estudio Marketing, influencia social, conexión de marca, influencer y fan d’Engauge, la retribución económica es el factor más importante pera los blogueros o influidores, el segundo y el tercero son la consideración de trabajar con una marca y los regalos gratuitos (giftings) que pueden recibir de esta colaboración para ellos o para su audiencia, y el cuarto, la oportunidad de viajar o vivir experiencias únicas. Este trabajo, de bloguero, supone entre 3.000 y 6.000 visitas al mes, según la Asociación Española de Blogs de Moda (AEBDM), que gestiona gente joven —el 53% tiene entre dieciocho y treinta y cinco años—, con un alto compromiso: el 70% de los infuidores actualiza diariamente el contenido de su blog.

Y el periodismo de moda, ¿dónde queda?

Para Estanyol, el periodismo de moda «sigue teniendo una importancia capital, puesto que existen otros vínculos entre los periodistas y las marcas que son igual de necesarios que los que mantienen con los blogueros, pero ocupan otras funciones». Sin embargo, existe la creencia en el mundo de la moda especializada de que «el contenido de los blogs es de segunda categoría y de poca calidad, y que los blogueros se rinden a las marcas por interés personal», subraya Estanyol, que añade que «esta creencia irá cambiando con el tiempo, a medida que se incremente el grado de profesionalización entre los blogueros». El periodismo de moda está muy consolidado, se guía por una línea editorial, es fruto de un trabajo en equipo y sigue unes periodificaciones preestablecidas. Segura, en cambio, considera que «las revistas especializadas se ven desbancadas por los blogs, que tienen más capacidad para llegar a una audiencia más amplia»

Este artículo se publicó previamente en UOCNews

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