Entrevista a Sandra Martorell

 

Profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y profesora asociada de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC).

Doctora en Industrias Culturales y de la Comunicación, máster en Producción Artística y licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universitat Politècnica de València (UPV).

Ha desarrollado su carrera en torno a la comunicación en distintos ámbitos, tanto en los medios escritos y audiovisuales como en los últimos años en organizaciones.

¿Puedes contarnos cómo te decides por la comunicación corporativa?

En mi caso no era algo que me había propuesto inicialmente, simplemente con el tiempo se dio la situación. Es decir, cuando empecé a estudiar comunicación no me planteé en ningún caso dedicarme a esto, sino que pensaba en trabajar en medios de comunicación como periodista, ante un micrófono, o en una redacción.

Pero con el tiempo y tras haber trabajado en medios descubrí que había vida más allá y poco a poco y casi sin ponerle nombre me fui adentrando en el mundo de la comunicación corporativa. Estuve diseñando estrategias de comunicación, trabajando la identidad y reputación corporativa, desarrollando ideas en cuanto a las relaciones públicas… y llega un día que después de tantos años te das cuenta que igual has hecho publicity como te has reunido con los clientes para estar más cerca de ellos y tener feedback directo sobre lo que piensan o sienten.

 

Es un trabajo muy dinámico, que aúna creatividad y estrategia, en el que cada día se plantean nuevos retos con los que crecer y seguir aprendiendo. ¿Por qué no se me ocurrió antes? Quizás porque se trata de una profesión que tiene poca visibilidad, la organización crece, su imagen mejora, la gente simpatiza con la marca, pero cuesta ver que nada de ello es casual y que detrás de todos esos logros hay un equipo muy implicado. Cuando estudiaba nadie me dijo que existía esta vía profesional, cómo desarrollarla, lo enriquecedora que era. Que hoy haya una formación tan específica me parece maravilloso porque aprendes desde el principio cómo se desempeña esta profesión, es un privilegio.

 

¿Qué características ha de tener alguien que se dedique a esto?  

A mi juicio estamos hablando de una figura profesional muy completa en cuanto que ha de saber de comunicación y conocer el mundo empresa, pero a la vez ha de ser empática y sensible, creativa, organizada, ha de saber gestionar recursos (ya sean humanos o de otra índole), comunicativa, dinámica, que le gusten los retos, que le guste la gente y que se pueda entender con ella, con capacidad de mediación, resolutiva y, si además sabe idiomas, ¡pues mejor que mejor!

 

¿Cuál es el mayor problema que se encuentra un profesional de la comunicación corporativa?

Un clásico son la crisis; creemos que puede ser lo peor que nos puede pasar porque la gestión de las mismas a veces puede ser realmente compleja. No obstante, si tenemos un plan y sabemos gestionarla podemos salvar la situación y que no vaya a mayores. Bajo mi punto de vista el mayor problema con el que se encuentra un profesional de este terreno está en las propias organizaciones, que no acaban de dar a la comunicación corporativa el valor que realmente tiene, y para muchos aun es una necesidad secundaria, lo cual es un error. Sin una buena gestión de la comunicación una empresa puede ir a pique, del mismo modo que con una buena gestión y un departamento potente de comunicación la organización así como las ventas pueden crecer muchísimo.

Las grandes empresas lo tienen claro, pero a las pequeñas y medianas empresas aun las tenemos que educar en esto. Como en todo estoy segura que será cuestión de tiempo.

 

¿Cuál crees que es el mayor éxito de la comunicación corporativa en los últimos tiempos?

Sin duda el acercamiento que se ha producido entre las organizaciones y el público/cliente/ciudadano/consumidor. Hemos pasado de tener una posición unidireccional y en cierto punto altiva a bajar y pararnos a escuchar. Esto se debe en gran medida a las redes sociales, las cuales han servido para dar voz a la gente. Los consumidores han hablado y no nos ha quedado otra que escucharlos; y no únicamente escucharlos como empresas, sino como personas. Quieren saber que allí, al otro lado, hay alguien real, que les presta atención y se toma en serio lo que tienen que decirle. Y más nos vale escucharlos porque de eso dependerá nuestra imagen, nuestra reputación y con todo, nuestro éxito. Las empresas hoy en día piden perdón a los consumidores cuando se equivocan. Esto hace años era impensable. Es un gran paso, entre otras cosas porque pone de manifiesto la importancia y el valor que tiene el consumidor, y por ende el respeto que merece y debemos tenerle. 


 

 

Dra. Sandra Martorell

 

Correo: sandramartorell@uoc.edu

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/sandra-martorell-273a19b3/

Twitter: @MartorellSandra

 

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