Mireia Biel Prat: “Compaginé el máster con la maternidad”

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La estudiante Mireia Biel Prat nos cuenta su experiencia en el máster, compaginando sus estudios con la maternidad y la COVID-19

 

Desde que estoy embarazada, he tenido que responder a menudo a la pregunta: «¿Qué harás con el máster ahora que serás madre?» «Pues seguir estudiando, ¿Por qué tendría que abandonarlo?»

 

Estoy en mitad del Máster universitario de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la UOC compagino el estudio con un trabajo en un departamento de comunicación a jornada completa. Lo empecé en marzo del 2020, en plena pandemia de la COVID-19, con el objetivo de especializarme en el mundo de la comunicación institucional y de servicios, para crecer profesionalmente, pero también para disfrutar de la satisfacción que siempre ha sido para mí aprender. 

 

Al ecuador de este viaje formativo, mi visión del mundo de la comunicación ya es más completa y se me han abierto nuevos campos de interés: el protocolo como fórmula para entender y organizar la presencia de las organizaciones, la comunicación como herramienta estratégica o la decisiva tarea de los portavoces institucionales. La comunicación, en definitiva, como clave de éxito. 

 

El nacimiento de Ona, mi primera hija, supondrá un auténtico zarandeo en mi vida, estoy convencida, pero también sé que me ayudará a convertirme en una persona más pragmática, segura y convencida. Y sí, seguiré estudiando, a pesar de que a un ritmo más lento, pero sin abandonar, gracias a la flexibilidad del modelo docente de la UOC, que permite adaptar la matrícula de forma semestral, contribuye a la conciliación laboral y familiar, y fomentan a la autonomía del estudiante y el ahorro de tiempo al no tener que desplazarse, pues se realiza todo de forma 100% online.  Podré estudiar y ser madre a la vez porque la UOC ha abrazado las nuevas tecnologías, haciendo posible unos estudios de calidad en modo online sin dejar de lado el rigor y la exigencia. 

 

Ojalá que la COVID-19 nos empuje a implementar medidas de este estilo al conjunto de las sociedad, como el teletrabajo o la flexibilidad horaria, para construir un modelo social más justo y a reducir, también, la brecha de género. Un 92% de las personas que pidieron una excedencia para la cura de los hijos en Cataluña el 2019 fueron mujeres, según datos del Instituto de las Mujeres del Ministerio de Igualdad. Y también somos nosotras las que nos reducimos la jornada laboral o tenemos menos presencia en las cúpulas directivas. 

Porque a las mujeres se nos anima a creer que para tener una carrera profesional ambiciosa se tiene que renunciar a la maternidad o que para ser una madre ejemplar hay que dejar de lado las aspiraciones en el ámbito laboral. Yo, en mayo, seré madre y Ona y mí familia serán mi prioridad (¡Como hasta ahora!). La ilusión, el respeto y la felicidad que siento no es equiparable a ningún otro momento vital. Pero también será un reto, por no abandonar la faceta de comunicadora de una persona que disfruta de su trabajo, se lo estima y lo valora como un espacio de crecimiento personal. 

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